No hagas hoy lo que puedes hacer mañana… opps… ¿no era al revés?

18 10 2009

Lo admito, aplico esta frase bastante seguido y no siento culpa de ello… aunque debería. Y para que voy a mentir, si somos muchos que hacemos lo mismo… “Todo a última hora” y esto está tan arraigado en nosotros que hasta esa tan anhelada “inspiración” que necesitamos en las pruebas  llega a “última hora”.  

Analicemos el año:

Enero y Febrero: las tan ansiadas vacaciones son organizadas a última hora. Consecuencia: pagar 5 por algo que vale 1.

Marzo: compra de útiles escolares el día antes (con suerte) de comenzar el “año escolar”.

Abril: vemos a todos los “conejitos” de pascua “buscando” huevitos en el supermercado el día de la Pascua de Resurrección, recuerden que no es el día de los huevitos ni del conejito.

Mayo: el niñito que avisa a última hora a la mamá que se tiene que disfrazar en el mejor de los casos de Arturo Prat (a otros les toca ser alga, es lo que hay)

Junio y Julio: otra vez vacaciones organizadas prácticamente el día antes.

Agosto: Los papis y mamis comprando el regalo del día del niño ese  mismo día.

Septiembre: ¿Han ido el 17 de Septiembre al supermercado? Uff… ni lo intenten. Aconsejo hacer las compras al menos 1 semana antes.

Octubre: a comprar dulces para el 31… el mismo 31.

Noviembre: no sé… algo habrá para hacer mañana en vez de hoy.

Diciembre: Viejitos pascueros de “shopping” el mismo 24 (para gringuerías ver la nota anterior).  Agreguen a esto las compras del 31 y los tacos infernales que hay en Viña y Valparaíso por los Santiaguinos que se vienen “A ÚLTIMA HORA”

Eso es más bien en general… y nosotros, los universitarios… estudiamos mañana lo que podríamos haber estudiado hoy… y eso lo hacemos de Marzo a Diciembre.








Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.