
Declaro que el fútbol en general no me interesa en lo más mínimo… pero cuando te trata de ver jugar a la selección todo cambia… la “fiebre del fútbol” se apodera de mi y soy otra fanática más viendo el partido… quizá algo más conservadora porque hay quienes gritan cuanto garabato saben frente al televisor y yo me limito a un “corre”, “rápido”, “vamos Chile”… etc.
Debo reconocer que es casi una terapia, por aproximadamente 2 horas tenemos la oportunidad de olvidarnos de todo y solo nos concentramos en los 11 jugadores que corren tras “el balón”… lo único malo son los desagradables comentarios de Solabarrieta quien tiene la grandiosa capacidad de irritarnos con solo abrir la boca.
Además… qué más transversal que el fútbol para unirnos como país… cuando vemos jugar a la selección no importa el apellido ni la situación socioeconómica… todos somos fieles “hinchas de la Roja de TODOS”… previo al partido se puede ver desde estudiantes en la micro hasta importantes ejecutivos en sus 4×4 avanzando lo más rápido posible por las calles de nuestro largo y angosto país para llegar a ver el tan esperado partido.
Este Lunes 28 de Junio todos estaremos en casa para poder ver el partido de nuestra selección frente a quien siempre se pone en nuestro camino deportivo… Brasil… y… ¿Quién dice que esta vez la historia no puede ser diferente?… Esta vez la historia puede cambiar y espero que mañana a las 4 p.m estemos celebrando un triunfo… y si no, estemos felices por el trabajo realizado por los dirigidos de Bielsa, ya que, aunque sea por un par de semanas, todos nos unimos en torno a un mismo sentimiento.
Pertenezco al grupo que dicen que “no está ni ahí” y desde el día en que cumplí 18 años decidí que cambiaría eso, siempre se puede hacer algo. Así que como primera medida, fui a una junta inscriptora para poder inscribirme en el “registro electoral”… en conclusión, de “pingüina” pasé a ser “ciudadana”, cual gusano se convierte en mariposa. Y desde ese momento, convertí mi título de ciudadana en ese bendito pase que ahora me da toda la autoridad del mundo para opinar de lo que sea, sí, incluso de política, pero siempre con mucho respeto. He visto muchos jóvenes que no votan y la respuesta es que ningún candidato los representa…. He visto adultos que no votan por la misma razón… y claro, después todos dicen que quieren que Chile sea visto como potencia mundial… ja! Como quieren eso si hay muchos chilenos que no son capaces de opinar incluso en forma anónima y que a la hora de criticar son los primeros en la fila. A todas estas personas que no votan, les digo con mucho respeto, que no sé que están esperando. Créanme, que no va a llegar el viejito pascuero con una bandeja de plata a llevarles un proyecto de partido político que se ajuste exactamente a sus gustos y preferencias… eso NO va a pasar… si no hay partidos políticos que los representen muévanse… aprovechemos, los “jóvenes”, esa fuerza y vitalidad que tenemos, somos inteligentes y contamos con muchas herramientas, el internet no sirve solo para jugar. Si hay alguien que no está de acuerdo “con lo que hay”, lo llamo a que se mueva, a que cree un blog, una página web o lo que sea, que busque un par de amigos y se enfoque en comunicar sus ideas, porque tirado en la cama NUNCA va a encontrar a ese “ideal político que lo represente”. Y a ese grupo, no menor, que se dedica a criticar el sistema y que en la instancia que tiene para poder opinar… duerme, o se va lejos para no tener que votar… le digo, con mucho cariño… haciendo una analogía con lo que el mismo Rey de España le dijo a Hugo, … “No votantes… por qué no se callan”